La guerra contra las pandillas ha llevado a los países más cercanos como Honduras y Guatemala, así como al sur de México, a reforzar la seguridad fronteriza y a multiplicar los operativos, que ya reportan detenciones y deportaciones.
El ministro de Gobernación de Guatemala, en una entrevista para la BBC informó acerca de este tema: "Sin duda están huyendo de las medidas de El Salvador. Están buscando ir a México y muy posiblemente a Estados Unidos. Esa es una realidad que no podemos negar".
Por otro lado, gran parte de la población salvadoreña está de acuerdo con Bukele, que ve los efectos positivos y la reducción de la criminalidad en un país que llegó a registrar la tasa de homicidios más alta del mundo.