Las potencias compiten por espacios de mercado, ganar renta y tener mayor autonomía alimentaria. Otros países sirven para la extracción de renta, como es el caso de Argentina. No hay una política alimentaria estratégica que solucione el problema del acceso de la población a los alimentos.
Ahora, podemos decir que se transformaron en un asunto geopolítico y como antecedente después de la Segunda Guerra Mundial con el gran salto que pega Estados Unidos a nivel internacional. Dentro del marco de la doctrina de la contención, la ayuda humanitaria, la creación de organismos como la ONU adquieren un rango internacional temas como el hambre o la pobreza, que gritan en torno a la producción de alimentos.
Los alimentos son un factor de poder. Producción, semillas, patentes, insumos, comercio, puertos, flota, precios o productos en góndola en mercados son una enorme fuente de poder, capacidad de influencia y generación de riqueza.