Un informe atribuido a World of Statistics expone diferencias significativas entre países y coincide con un endurecimiento de la política migratoria de Estados Unidos.
Un informe detallado atribuido a World of Statistics dio a conocer las tasas de rechazo de visas estadounidenses para las categorías B-1 (negocios) y B-2 (turismo), correspondientes al cierre del periodo anterior. Los datos muestran amplias diferencias entre países y reflejan los criterios de seguridad y política exterior que actualmente aplica el Departamento de Estado de Estados Unidos.
De acuerdo con la información difundida, Liechtenstein, Mónaco y Corea del Norte registran una tasa de rechazo del 0%, mientras que los Emiratos Árabes Unidos presentan un 1.46% y Japón un 5.76%. Estas cifras contrastan con las de otros países que enfrentan mayores obstáculos para la obtención de visas.
En América Latina, Argentina figura entre los países con menor índice de rechazo, con un 8.90%. México, por su parte, registra una tasa del 13.87%, ubicándose en un punto intermedio dentro de la región, por debajo de naciones con mayores niveles de rechazo, pero por encima de las que presentan un acceso más amplio.
La difusión de estos datos coincide con un contexto de mayor restricción migratoria. De acuerdo con reportes recientes, la administración del presidente Donald Trump ha revocado aproximadamente 85 mil visas, como parte de una estrategia orientada a revisar permisos previamente otorgados a personas que, a juicio del gobierno, ya no cumplen con los requisitos de elegibilidad o representan un riesgo.
Uno de los datos que más ha llamado la atención es el caso de Canadá, cuya tasa de rechazo se sitúa en 56.35%, superando a la de países como Irán (55.54%) y Pakistán (45.65%). Este resultado sugiere un aumento en el nivel de revisión incluso para ciudadanos de países tradicionalmente considerados de bajo riesgo migratorio.
A través de canales oficiales, el presidente Trump ha destacado estas cifras y las acciones de revocación de visas como parte de su política de protección fronteriza y soberanía nacional. El mandatario ha señalado que estas medidas responden a su compromiso de aplicar un escrutinio extremo a los visitantes extranjeros.
La publicación del informe ha generado inquietud entre viajeros, empresas y organizaciones internacionales, ante un escenario de mayor incertidumbre y controles más estrictos para quienes buscan ingresar a Estados Unidos por motivos de turismo o negocios.