La minuta enviada por la Cámara de Diputados fue aprobada por unanimidad; legisladores fijan posturas sobre su aplicación gradual
El Congreso de la Ciudad de México aprobó por unanimidad, con 59 votos a favor, la reforma al Artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para reducir de manera gradual la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales.
Como parte del Constituyente Permanente, el órgano legislativo capitalino recibió la minuta enviada por la Cámara de Diputados y la avaló con el objetivo de que las y los trabajadores cuenten, entre otros beneficios, con mayor tiempo de convivencia familiar.
Durante la discusión en tribuna, el coordinador parlamentario de Movimiento Ciudadano, Royfid Torres, votó a favor del dictamen, aunque señaló que la mayoría legislativa pretende presentar la reforma como un cambio inmediato. Afirmó que la reducción no implica que de forma automática los trabajadores cuenten ya con dos días de descanso, y advirtió que, como está planteada, podría derivar en un aumento de horas extras y mantener condiciones de precarización laboral.
Por su parte, la coordinadora parlamentaria de Morena, Xóchitl Bravo, explicó que la aplicación gradual responde a la necesidad de no afectar la operatividad de sectores como hospitales, corporaciones de seguridad y pequeñas y medianas empresas, entre otros.
Desde la bancada del Partido Acción Nacional (PAN), el diputado Federico Chávez expresó el respaldo de su partido a la reducción de la jornada laboral, aunque subrayó que en países como Corea del Sur y Portugal la medida fue acompañada de incentivos fiscales, apoyos a la productividad y una transición ordenada. Añadió que reducir horas sin fortalecer la productividad puede trasladar costos a sectores con menor capacidad de absorberlos, y recordó que alrededor del 55 por ciento de los trabajadores en México se desempeña en la informalidad, por lo que el cambio constitucional no impactaría de forma directa en ese segmento.
La legisladora panista Laura Álvarez consideró positiva la disminución de la jornada, siempre que se garantice en la práctica el derecho a dos días de descanso obligatorio y se establezcan límites claros a esquemas abusivos de horas extras.
En tanto, por la fracción del Partido de la Revolución Democrática (PRD), el diputado Pablo Trejo llamó a respaldar la reforma al argumentar que contribuirá a mejorar la calidad de vida de los trabajadores, favorecerá su productividad y podría impactar en la competitividad y estabilidad del país.
Con la aprobación en el Congreso capitalino, la reforma continúa el proceso legislativo correspondiente como parte del mecanismo de reforma constitucional.