El Fondo Monetario Internacional prevé un crecimiento de la economía global del 3% durante los próximos 5 años. Una de las tasas más bajas desde el año 1990. Las tres causas principales de este bajo crecimiento se inició con la pandemia por Covid-19, la guerra en Ucrania y la espiral inflacionista en el mundo.
Las grandes y poderosas economías de países emergentes como China e India son claves para el crecimiento del porcentaje anual mundial en el corto plazo. Por tanto, la región Asiática se convierte en un gran impulsor para otros países este año.
Las economías occidentales más avanzadas se estancarán económicamente, según el FMI, países como los Estados Unidos de América y Europa se enfrentan a una lucha contra la crisis inflacionaria. China ahora lidera el foco de crecimiento mundial y de algún modo es la esperanza a nivel global.