El destino turístico de Quintana Roo atraviesa una etapa complicada por la baja ocupación, la salida de habitantes y el exceso de desarrollos inmobiliarios que no logran encontrar compradores ni inquilinos.
Tulum, uno de los destinos turísticos más conocidos de Quintana Roo, enfrenta una crisis que comienza a reflejarse en sus hoteles, comercios y desarrollos inmobiliarios. La disminución de visitantes y la salida de habitantes han dejado propiedades vacías, construcciones detenidas y negocios con dificultades para mantenerse.
Agentes inmobiliarios consultados por N+ señalaron que la temporada turística ha sido una de las más complicadas de los últimos años. Algunos propietarios que compraron departamentos con créditos y esperaban cubrir sus pagos mediante rentas vacacionales ahora enfrentan una ocupación insuficiente para recuperar su inversión.
El crecimiento de la vivienda fue acelerado durante el auge inmobiliario de la zona. De acuerdo con el reportaje, el número de propiedades pasó de aproximadamente 11 mil 500 a más de 20 mil, un incremento cercano al 79%, mientras la población también aumentó durante los años de expansión turística.
Sin embargo, el panorama cambió y Tulum habría perdido cerca de 10 mil habitantes en apenas un año. La salida de trabajadores y residentes, relacionada con la falta de oportunidades y empleos, ha dejado departamentos desocupados y una menor demanda para los negocios que dependen de la actividad turística.
La crisis también alcanzó al sector de la construcción. Contratistas entrevistados explicaron que algunos proyectos permanecen detenidos porque mantener las obras representa un gasto difícil de recuperar. En distintos puntos del municipio pueden observarse desarrollos inconclusos, con estructuras que no han avanzado durante meses.
El reportaje también recuerda los cuestionamientos ambientales relacionados con la expansión inmobiliaria, particularmente por el impacto sobre manglares, cenotes, dunas y fauna. El desafío para Tulum será equilibrar el crecimiento urbano con la actividad turística y las necesidades de quienes viven y trabajan en el destino.