Catrinas, carros alegóricos y música llenaron Paseo de la Reforma durante una de las celebraciones más concurridas de la capital.
La Ciudad de México vivió una de las jornadas más concurridas de sus celebraciones de temporada con el tradicional Desfile de Día de Muertos. De acuerdo con cifras del gobierno capitalino, el evento reunió a aproximadamente un millón 600 mil personas durante su recorrido por las principales avenidas.
El contingente avanzó desde la Glorieta de la Diana Cazadora hasta el Zócalo, recorriendo alrededor de cinco kilómetros sobre Paseo de la Reforma. A lo largo del trayecto participaron carros alegóricos, músicos, bailarines, catrinas y distintas representaciones relacionadas con las tradiciones mexicanas.
Las calles se llenaron de espectadores que acudieron desde distintas zonas de la capital y otras partes del país. Familias completas, turistas y grupos de amigos ocuparon las banquetas para observar las presentaciones, tomar fotografías y acompañar el paso de los participantes.
Entre los elementos más llamativos estuvieron las figuras monumentales, los vestuarios inspirados en personajes tradicionales y las comparsas que combinaron música contemporánea con expresiones culturales. El desfile también rindió homenaje a figuras destacadas de la cultura mexicana, incorporando referencias a artistas y escritores.
La celebración forma parte de las actividades que cada año buscan preservar y difundir el significado del Día de Muertos, una tradición reconocida internacionalmente. Además de su valor cultural, este tipo de eventos genera movimiento para comercios, restaurantes, hoteles y otros servicios de la zona.
La asistencia registrada volvió a mostrar el interés que despiertan estas celebraciones entre habitantes y visitantes. Con sus colores, música y representaciones, el desfile convirtió nuevamente a la capital en un punto de encuentro para quienes mantienen viva una de las tradiciones más representativas de México.