Estados Unidos plantea control sobre exportaciones petroleras y relaciones económicas de Venezuela

08 de enero del 2026

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha planteado una serie de exigencias al gobierno interino de Venezuela, encabezado por Delcy Rodríguez, que incluyen la ruptura de relaciones económicas con Cuba, Rusia, China e Irán, así como el control de los ingresos petroleros venezolanos por parte de Washington.

De acuerdo con declaraciones de la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, Estados Unidos mantiene una coordinación cercana con las autoridades interinas venezolanas y las decisiones del gobierno sudamericano siguen siendo dictadas por Washington. Señaló que Estados Unidos ya inició la comercialización del petróleo venezolano en mercados internacionales y que las ganancias se depositarán primero en cuentas bancarias estadunidenses, para posteriormente ser compartidas en beneficio de los pueblos estadunidense y venezolano.

El secretario de Energía, Chris Wright, afirmó que este esquema se mantendrá de manera indefinida. Según explicó, el plan no se limita al sector energético. En un mensaje difundido en la red social Truth Social, Trump aseguró que Venezuela adquirirá exclusivamente productos fabricados en Estados Unidos con los recursos derivados del nuevo acuerdo petrolero, incluidos alimentos, medicamentos, equipo médico y tecnología para mejorar la red eléctrica e infraestructura energética.

Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, detalló ante periodistas un plan dividido en tres etapas para la estabilización de Venezuela. En la primera fase, informó que Estados Unidos ha incautado embarcaciones petroleras y se prepara para tomar control de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo almacenados en territorio venezolano, los cuales no pueden ser exportados debido a sanciones y restricciones internacionales.

Rubio señaló que el petróleo sería utilizado en beneficio del pueblo venezolano. La segunda etapa, denominada de recuperación, contempla la apertura del mercado venezolano a empresas estadunidenses y de otros países, así como el inicio de un proceso de reconciliación nacional que incluya amnistías y liberación de opositores detenidos. La tercera etapa correspondería a una transición política, aunque el funcionario evitó establecer un calendario.

En reuniones a puerta cerrada con legisladores, Rubio habría indicado que no se permitirá a Venezuela extraer más petróleo hasta que cumpla con otras condiciones, entre ellas la expulsión de asesores y la ruptura de relaciones económicas con China, Rusia, Irán y Cuba. Según reportes de ABC News, el plan también plantea que Venezuela se convierta en socio exclusivo de Estados Unidos en la producción petrolera y dé prioridad a ese país en la venta de crudo pesado.

El New York Times informó que el gobierno estadunidense está presionando a la administración interina venezolana para retirar asesores de países aliados y que funcionarios de alto nivel han expresado la expectativa de que una eventual suspensión de envíos de petróleo a Cuba afecte la estabilidad del gobierno cubano.

En este contexto, el legislador cubano-estadunidense Carlos Giménez pidió públicamente que se presione también a México para que suspenda sus exportaciones de crudo a Cuba. En tanto, el senador Roger Wicker, presidente del Comité de Fuerzas Armadas del Senado, afirmó que la administración de Trump considera innecesario el envío de más tropas a Venezuela, al estimar que Estados Unidos ejerce suficiente influencia sobre el gobierno interino.

Wicker indicó que Washington busca controlar el petróleo venezolano y los buques que lo transportan, con el objetivo de impedir que lleguen a Cuba. Analistas citados por el New York Times señalaron que una propuesta de este tipo no tiene precedentes recientes en Venezuela y la compararon con prácticas del siglo XIX, cuando el país era colonia española y su comercio estaba sujeto a control imperial.