La agencia S&P Global Ratings elevó la calificación de la aerolínea mexicana de B+ a BB-, al reconocer su rentabilidad y capacidad para enfrentar el aumento de costos operativos.
Aeroméxico recibió una mejora en su calificación crediticia
luego de que S&P Global Ratings elevara su evaluación de B+ a BB-. La
decisión fue anunciada el 28 de octubre y representa una señal favorable para
la compañía dentro de un sector que enfrenta distintos retos financieros.
De acuerdo con la calificadora, la aerolínea mexicana ha
mantenido niveles sólidos de rentabilidad, incluso ante el incremento de los
costos relacionados con el combustible y las operaciones. La empresa ha logrado
compensar parte de esas presiones mediante ajustes en sus tarifas y capacidad.
S&P también destacó que Aeroméxico ha conservado una
generación positiva de efectivo y niveles de apalancamiento estables. Estos
elementos fueron considerados importantes para respaldar la decisión de mejorar
su evaluación crediticia, en medio de un entorno internacional marcado por la
volatilidad de la industria aérea.
La mejora también alcanzó las calificaciones de algunos
instrumentos de deuda de la compañía, incluidos bonos garantizados con
vencimiento en 2029 y 2031. Según la agencia, estos cambios reflejan una
perspectiva más favorable sobre la capacidad de la empresa para cumplir sus
compromisos financieros.
Aunque el ajuste representa una noticia positiva, Aeroméxico
todavía debe enfrentar desafíos como el precio del combustible, los gastos
operativos y la competencia dentro del mercado. La evolución de estos factores
será importante para determinar si la compañía puede mantener sus resultados
durante los próximos meses.
La decisión de S&P coloca a la aerolínea en una posición
financiera más favorable frente a inversionistas y acreedores. Para el sector
mexicano, también representa una señal sobre la recuperación y estabilidad de
una de las compañías más importantes del transporte aéreo nacional.