El aumento de precios en México volvió a acelerarse durante la primera mitad de octubre, impulsado principalmente por las tarifas eléctricas, el transporte aéreo y algunos alimentos. El dato refleja las presiones que siguen enfrentando los hogares al organizar sus gastos cotidianos.
La inflación anual en México llegó a 3.62% durante la primera quincena de octubre de 2026, de acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. El indicador reflejó un incremento quincenal de 0.41% en los precios al consumidor.
Entre los principales factores que impulsaron el aumento destacó la electricidad, cuyas tarifas subieron 18.51% durante el periodo. El transporte aéreo también registró un incremento importante, de 14.77%, mientras que algunos productos alimenticios presentaron movimientos que influyeron en el costo de la canasta de consumo.
El tomate verde destacó entre los productos con aumentos, al registrar un alza de 22.07%. Estas variaciones pueden repercutir en los gastos de las familias, especialmente cuando se combinan con mayores costos en servicios básicos y transporte, rubros que forman parte de las necesidades cotidianas de numerosos hogares.
El comportamiento de los precios no fue uniforme. Mientras algunos productos registraron incrementos, otros, como el jitomate y el limón, mostraron reducciones durante la primera quincena. Estas diferencias recuerdan que la inflación mide un promedio general y que la experiencia de cada consumidor depende de sus hábitos de compra.
La inflación subyacente, que excluye productos con precios más volátiles, se ubicó en 3.78% anual, mientras que el componente no subyacente registró mayores presiones por los energéticos. Estos indicadores ayudan a los especialistas a evaluar si los aumentos responden a factores temporales o a tendencias más persistentes en los precios.
Para los consumidores, el dato representa una señal para revisar cuidadosamente el presupuesto familiar y comparar precios antes de realizar compras importantes. Aunque la inflación anual se mantiene en un nivel moderado frente a periodos de mayor presión, los aumentos específicos pueden sentirse con fuerza en los gastos de electricidad, alimentación y transporte.