La dirigente nacional pidió serenidad y cohesión ante el escenario político reciente
La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, ha colocado el fortalecimiento de la organización y la unidad como elementos centrales de su etapa al frente del partido. En días recientes, la dirigente ha participado en actividades con estructuras estatales para mantener comunicación con militantes y representantes locales.
Uno de los puntos que ha destacado Montiel es la importancia del trabajo territorial y del contacto directo con la ciudadanía. Durante una reunión en Hidalgo, señaló que la organización desde las comunidades representa una pieza fundamental para continuar desarrollando las actividades del movimiento.
La dirigente también ha planteado que Morena debe mantener una coordinación cercana entre sus diferentes estructuras. Esta visión busca fortalecer los canales de comunicación internos y favorecer que las decisiones y actividades partidistas tengan una mayor conexión con las necesidades que se identifican en cada entidad.
Desde que asumió la presidencia nacional del partido en mayo, Montiel ha señalado a la unidad como uno de los pilares de su dirigencia. Su llegada ocurrió durante el Congreso Nacional Extraordinario, donde también se habló de fortalecer la organización territorial y mantener una ruta de trabajo rumbo a los próximos procesos electorales.
En este contexto, las actividades de organización adquieren relevancia de cara a los próximos años. Las reuniones con militantes y estructuras locales permiten revisar tareas, escuchar planteamientos y establecer objetivos para continuar con el trabajo partidista en las distintas regiones del país.
Con esta agenda, Ariadna Montiel busca consolidar una dirigencia cercana a las estructuras territoriales y mantener una comunicación constante dentro de Morena. El reto será convertir estos encuentros en una organización sólida y coordinada, mientras el partido continúa preparando su trabajo político hacia los siguientes procesos.